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temas varios
templo del carmen

Monday, 10 December 2007

La amistad
Mood:  happy
Now Playing: La amistad
Topic: temas varios

 El amor humano fundamenta este afecto personal y desinteresado. La amistad muestra que tendemos naturalmente a relacionarnos con los demás.

        Hay personas que nos eclipsan, o que al verlas son ya de nuestro “club”, porque coinciden con nuestro modo de pensar o de ser. Sin embargo, hay otras que nos resultan no tan simpáticas o agradables a la primera vez, quizá porque tenemos prejuicios o porque no las juzgamos “dignas” de nuestra amistad. Aquí recae la necesidad de saber valorar a las personas por lo que son: hijos de Dios, y no por lo que tienen, o infundadamente nos parecen. Los prejuicios se acaban cuando conocemos, aceptamos y tratamos de auxiliar a los demás.

        La amistad es el amor humano más puro, pues el mismo Agustín de Hipona afirmaba: "Aborrecí todas las meras cosas materiales, porque en ninguna encontré la amistad". Esto quiere decir que nuestro corazón está hecho, principalmente, para amar a personas humanas, como nosotros, pero que tiene su culminación en el amor sobrenatural.

        Los amigos surgen en la medida que recorremos la vida. El amigo verdadero es quien nos conduce al bien y a la verdad. El amigo desea lo mejor de nosotros. No concibe la vida sin amor. Sabe disculpar. Permanece a nuestro lado cuando todos se han ido. Se alegra en los triunfos. En definitiva: un amigo es un gran tesoro.

El amor más fuerte

        La amistad se va perfilando y llevando a una mayor madurez progresivamente. No es lo mismo poseer amistades cuando tenemos seis años que cuarenta o sesenta. La auténtica amistad se purifica en el crisol del tiempo, de las dificultades, de la disponibilidad, del perdón, del interés sincero por cada amigo…

        Para un cristiano la fuerza de la amistad es singularísima y del todo superior. Nuestro amigo más fiel y distinguido es Cristo, que nos quiso mostrar el camino más seguro y completo para ser amados.

        La atracción portentosa de su amistad arrastra corazones hacia la verdad y hacia el bien. Cristo no oculta a sus amigos la exigencia de su amistad. ¡Cuántos de nuestros hermanos cristianos se entregaron completamente por el Amigo! Miles de mártires-amigos atestiguan que su amistad no es cualquier cosa.

        El amor cristiano sobrenatural es mucho más fuerte que la vida y que la muerte. ¡Qué honra para tal Amigo así preferido! No sólo los mártires le han resaltado como el más digno y fiel, sino también los cristianos "de calle", ésos que día a día desgastan su vida con amor y esperanza en un Dios que les aguarda en el cielo para toda la eternidad.

La exigencia de una amistad

        Es imposible olvidar el testimonio del P. Andrea Santoro, sacerdote italiano misionero en Turquía, que fue asesinado el 5 de febrero, mientras rezaba en la iglesia en la que era párroco en Trabzon, ciudad del Mar Negro. Nuevamente podemos reencontrar en el mundo esos amigos que dan todo por un Cristo cercano. El P. Andrea era la referencia del amor cristiano aún no conocido por muchos.

        Si queremos ser amigos en verdad de Cristo y de nuestros semejantes, hemos de actuar como nos lo pide el Amigo. Cristo no pide imposibles. La misma amistad implica un "sí" al Amigo e implica un "no" a lo que no es compatible con esta amistad, que es incompatible con la vida de la familia de Dios, con la vida verdadera en Cristo.

        Así apuntan sabiamente algunas palabras de nuestro querido Papa Benedicto XVI: «Cuando decimos un "no" a la cultura de la muerte, ampliamente dominante, una "anticultura" que se manifiesta, por ejemplo, en la droga, en la huida de lo real hacia lo ilusorio, hacia una felicidad falsa que se expresa en la mentira, en el fraude, en la injusticia, en el desprecio del otro, de la solidaridad, de la responsabilidad con respecto a los pobres y los que sufren; que se expresa en una sexualidad que se convierte en pura diversión sin responsabilidad, que se transforma en "cosificación", pues no se le considera persona, digno de un amor personal, que exige fidelidad, sino que se convierte en una mera mercancía.

Un amor siempre positivo

        Cuando decimos "sí" a su amistad, todo este contenido se expresa en los diez mandamientos, que no son un paquete de prohibiciones, de "no", sino que presentan en realidad una gran visión de vida. Son un "sí" a un Dios Amigo que da sentido al vivir (los tres primeros mandamientos); un "sí" a la familia (cuarto); un "sí" a la vida (quinto); un "sí" al amor responsable (sexto mandamiento); un "sí" a la solidaridad, a la responsabilidad social, a la justicia (séptimo); un "sí" a la verdad (octavo); un "sí" al respeto del otro y de lo que pertenece (noveno y décimo). Todo esto es lo que hace feliz la vida y lo que nos hace poseer una auténtica amistad».

        Ahora más que nunca ha de resonar esa invitación del Vicario de Cristo: "quien deja entrar a Cristo (en la propia vida) no pierde nada, nada –absolutamente nada– de lo que hace la vida libre, bella y grande. ¡No! Sólo con esta amistad se abren las puertas de la vida. Sólo con esta amistad se abren realmente las grandes potencialidades de la condición humana. Sólo con esta amistad experimentamos lo que es bello y lo que nos libera".

        El secreto de la amistad está en actuar por principios, con valentía y amor, si realizamos esto, Cristo nos dirá: "vosotros sois mis amigos


Posted by webmaster at 5:32 PM CST | Post Comment | Permalink

Wednesday, 21 November 2007

Amores y flechazos
Topic: temas varios

 
   

Acabo de impartir algunas sesiones, a grupos de adolescentes, sobre la educación de la afectividad dentro del programa “Protege Tu Corazón” (antes llamado “Teen Aid”). He llegado a una conclusión básica: les cuesta diferenciar entre el flechazo —ese enamoramiento romántico que sólo atiende a sentimientos— y el amor duradero. Cuando a un grupo de chicas de entre 16 y 18 años se les pregunta si desean casarse algún día, más un 90% responde que sí. Además, son unánimes al mostrar su esperanza de que el amor dure toda la vida. No sólo lo creen posible, sino que desean lograrlo. Ya se ve que el ideal de un matrimonio sólido y para toda la vida es algo que llevamos dentro, que está marcado en nuestros corazones. Lo pide nuestra naturaleza.

         Y cuando les pregunto dónde reside, en su opinión, la clave para un matrimonio duradero, las respuestas más comunes son: amor, amistad, fidelidad, compatibilidad.

         Lo paradójico viene después, cuando la conversación nos lleva a los patrones de conducta que siguen en sus relaciones amorosas. Al parecer, su amor reside únicamente en los sentimientos y en las emociones. Ese primer flechazo es un amor ciego, centrado en sí mismo, poco moderado, idealista, pasional, celoso, y cuya intensidad primordial consiste en la atracción física. Un estado verdaderamente maravilloso. Además, aunque se rechacen otras relaciones, no hay deseo de compromiso. Por su propia naturaleza, como ocurre con el resto de las emociones, el flechazo es esencialmente temporal.

         En efecto, el enamoramiento puede conducir al amor, pero no siempre sucede así. Es necesario dejar pasar el tiempo, dando ocasión a que se construya, sobre todo, una verdadera amistad. Amistad especial, es cierto, pero amistad al fin y al cabo. ¿O es que alguien se imagina unos mejores esposos que no sean al tiempo los mejores amigos?

         En concreto, en una relación amorosa, es necesario dejar pasar el tiempo antes de tomar decisiones importantes. Algunos estudios indican que este estado maravilloso puede durar hasta dos años, tiempo suficiente para que entre dos personas surja ese amor encantador que invita, cada vez más, a compartir la vida entera. En este contexto, no deja de ser un problema que la pareja que se encuentra en ese primer estado de enamoramiento se involucre en una relación sexual. Porque algunas de las consecuencias naturales de las relaciones sexuales (el placer, el fortalecimiento de la unión y el aumento del amor) no harán sino alargar el estado maravilloso, retrasando el proceso de construcción del verdadero amor.

     Las relaciones sexuales prematuras, además, conducen a engaños. Cuando dos personas empiezan a conocerse van abriendo paulatinamente su intimidad. Si el conocimiento avanza, aumentan la confianza, la amistad y el gozo. Pero cuando se tienen relaciones sexuales en el noviazgo se corre el riesgo de que la intimidad física sea un sustituto de esta intimidad sustancial. Pensarán que han adquirido un grado de conocimiento mutuo mucho mayor del que realmente poseen.

         El enamoramiento es una experiencia universal. Dejemos que nuestros hijos lo experimenten, lo disfruten, pero sin perder de vista que se trata de una experiencia temporal. Y que lo verdaderamente valioso es lo que dos personas enamoradas pueden construir poco a poco, pacientemente.

         Los que tienden a vivir continuamente enamorados, tienden también a ir saltando de una relación a otra. Viven atrapados en la búsqueda de sentimientos intensos pero inevitablemente transitorios. Buscan intimidad, pero no son capaces de construir relaciones verdaderamente íntimas. Ayudemos a nuestros hijos a que no se enreden en este modelo de conducta tan destructivo y, por desgracia, tan extendido

 


Posted by webmaster at 1:19 PM CST | Post Comment | Permalink
Updated: Wednesday, 21 November 2007 1:30 PM CST

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